Antiguamente conocido como FruityLoops, el FL Studio es un DAW (estación de trabajo de audio digital). Puede usarse como una especie de plantilla doodle para ideas musicales o para pistas master listas para salir al mercado.
El FL Studio cuenta con muchas de las funcionalidades que requiere �el profesional serio o el hobista, desde el editor de ondas y el piano roll hasta osciladores y secuenciadotes. Gracias a su prolija apariencia y organización, sus impresionantes funciones son fáciles de encontrar y aprender, y su GUI (interfaz gráfica de usuario) permite trabajar con múltiples ventanas.
Los usuarios que recién comienzan con estaciones de trabajo de audio digital no tienen que preocuparse, ya que los botones y comandos son lo suficientemente intuitivos como para que cualquiera que no tenga experiencia con el concepto de DAW puede hacer música en los primeros minutos de uso. El FL Studio tiene una hermosa máquina de tambores llamada FPC y un Wave Traveller que permite manipular muestras e imitar los rasguitos de vinilo tan esenciales para el hip-hop.
FL Studio queda funcionando ni bien termina la instalación, por lo tanto está lista para usar; el usuario puede empezar a crear loops y ritmos inmediatamente. El navegador ofrece ayuda sobre la izquierda de la estación de trabajo para que el usuario no tenga que localizar el botón de ayuda. Los preseteos, instrumentos, muestras, efectos y el portapapeles se despliegan en vista de árbol y así puedes accesar fácilmente los archivos registrados. Aunque hay una gran cantidad de perillas, sliders, luces y menús desplegables, los mismos son fáciles de entender y cualquier principiante será capaz de usarlos con pericia.
En general, FL Studio es fácil de aprender, fácil de usar y produce resultados que satisfarán a los músicos profesionales y a los entusiastas que tocan en el estudio del sótano.
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